La iglesia que parece fábrica

Cada época se manifiesta en algunas evidencias externas. En un periodo como el nuestro, en el que pocas personas practican la religión, tenemos que encontrar referencias distintas a la catedral gótica. La industria concierne ahora  a muchos más –puede ser cierto, como se ha dicho, que nuestras fábricas son el sustituto de la expresión religiosa.

Charles Sheeler

 

Tenía doce o trece años cuando, en una cuaresma, mi abuela prometió que no se vería en el espejo. Su sacrificio, alentado por las monjas del Sagrado Corazón, implicaba renunciar a la vanidad, lo cual, en cierta medida, es una renuncia a la identidad, un reconocimiento de que el yo terrenal es superfluo ante la enormidad del mundo, su historia y en últimos términos, el universo […].

 

Texto completo en Revista Levadura.